"El 50% de los municipios están afectados y se calcula que 1,4 millones de hectáreas padecieron los daños provocados por las condiciones climáticas adversas", indicó Emilio Romero Polanco, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM, en un comunicado.
Recordó que el año pasado "se perdieron 3,2 millones de toneladas de maíz, 600.000 de frijol y 60.000 cabezas de ganado" por efecto de la carestía de agua.
"De no aplicar medidas para contrarrestar la pérdida de productos agrícolas y de ganadería, esta población corre el riesgo de padecer hambruna", alertó el texto.
Romero consideró "paradójico" que el Estado cuente con 147.000 millones de dólares en reservas internacionales y haya tardado tanto en atender la contingencia.
Hace dos días el presidente de México, Felipe Calderón, ordenó la liberación de 33.827 millones de pesos (unos 2.500 millones de dólares) para paliar los efectos de la sequía que afecta a México, sobre todo al centro y la norte del país.
Los recursos gubernamentales anunciados esta semana se destinarán particularmente a rehabilitar y reforzar las infraestructuras para el suministro de agua potable y garantizar el abastecimiento de alimentos a las poblaciones que sufren la sequía.
Una de las regiones más afectadas es el norteño estado de Chihuahua, fronterizo con Estados Unidos, en cuyas zonas serranas habitan los indígenas rarámuris, que se encuentran en alto riesgo de entre padecer hambre.
Otros estados golpeados por la sequía son los de Coahuila, Zacatecas, Tamaulipas y San Luis Potosí, todos en el norte de México.
El responsable de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege, señaló esta semana que la carestía de agua está damnificando sobre todo a las labores agropecuarias, pero indicó que no hay riesgo de que la gente muera de sed por falta de abastecimiento. EFE





