"De hecho es un fenómeno muy natural en invierno. La masa de frío siberiano que experimenta toda Europa también llegó a España e hizo bajar de golpe las temperaturas. Pero después no fue tan presente y las temperaturas volvieron a lo que eran previo al fenómeno", señaló en rueda de prensa el director de la división de aplicaciones de datos de la OMM, Omar Baddour.
El científico explicó que desde el 2 de diciembre hasta el 21 de enero las temperaturas habían sido excepcionalmente altas para la estación, y por eso, cuando el frío llegó, el choque fue mayor.
El fenómeno que sacude Europa este año se debe a una oscilación negativa del Ártico, lo que provoca que haya temperaturas muy bajas en el continente pero bastante templadas en el Ártico.
Esta oscilación permitió que una ola de altas presiones provenientes de Siberia entraran por el este y se instalaran en el continente, mantuvieran las temperaturas gélidas, y bloquearan la masa de aire más templado que normalmente sopla de oeste a este.
Con respecto a cuánto puede durar este fenómeno, Baddour previó que la situación puede mantenerse dos o tres semanas más, aunque señaló que "parece" que podrá mejorar la semana próxima. EFEverde





