En un comunicado, la asociación señala que la decisión del Gobierno bloquea el desarrollo de nuevos proyectos que ya estaban en fase avanzada o incluso finalizados y pide que se consideren estas plantas "como una energía renovable altamente eficiente".
Esta consideración permitiría, a través de desarrollos normativos posteriores, que nuevas instalaciones del sector puedan seguir recibiendo primas.
De lo contrario, añaden, la normativa supone la desaparición "sine die" de cualquier nueva inversión en este campo.
A la espera de este cambio, APPA recuerda la gran relevancia de la biomasa y en el biogás en la economía y el empleo, así como en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el aprovechamiento de los montes y la prevención de incendios forestales y pide "reformas de calado en el funcionamiento del mercado eléctrico".
La asociación argumenta que ni son renovables que hayan superado "con creces" sus objetivos ni han supuesto nunca un sobrecoste para el sistema.
El pasado 27 de enero, el Gobierno decidió suspender los incentivos económicos para las nuevas plantas de energías de régimen especial (renovables, cogeneración, biomasa).
La decisión afecta a nuevas plantas, no a las a las instalaciones ya en marcha, a las subvenciones ya autorizadas ni a las plantas ya inscritas en los registros de preasignación de primas del Ministerio de Industria.EFEverde





