Los alcornocales conforman un ecosistema rico por su biodiversidad y por constituir el hogar de gran número de especies, algunas de ellas en peligro de extinción, como el águila imperial, la cigüeña negra o el lince ibérico.
La utilización del corcho, obtenido de su corteza, como materia prima natural para la elaboración de tapones puede tener los días contados, pues el uso de otro tipo de materiales como el plástico o el metal, desembocaría en el deterioro irreparable de estos ecosistemas.
En esta línea, la coordinadora del Programa Bosques de WWF, Elena Domínguez, insiste en que "es necesaria una adecuada gestión que asegure la conservación del suelo, la protección contra el cambio climático y la desertificación, la fijación de carbono, la recarga de acuíferos y el control de la escorrentía superficial".
Pero esta no es la única amenaza del alcornoque:la sobreexplotación de sus pastos, el abandono rural y la sustitución de la vegetación natural por plantaciones de especies de crecimiento rápido, terminan de conformar uns lista de peligros para este árbol nativo de Europa.
Mercado del vino y corcho FSC
La certificación forestal FSC garantiza el cumplimiento de unos estándares sociales y ambientales haciendo sostenible y legal la obtención de productos forestales desde su origen.
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), trabaja por trasladar a los consumidores que este sello FSC es una garantía de que la explotación del corcho contribuye a la conservación de los bosques y de los valores sociales, culturales y ambientales asociados a estos.
La pérdida de alcornocales daría lugar a la "desaparición de uno de los ecosistemas de mayor biodiversidad" en Europa, ha afirmado Elena Domínguez, lo que implicaría además "una disminución del principal sustento económico del medio rural en las regiones corcheras".EFEverde





