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INTERNACIONAL | 03.03.2010 | 07:55 | GUÍA CONTAMINACION-DENUNCIA

Promueven la "justicia ecológica" para alertar sobre contaminación

Autor:Francisco Miraval

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Denver, 2 mar (EFE).- Un religioso de Colorado ha creado una organización para promover los principios de la "justicia ecológica" con el objetivo de respetar el medio ambiente y alertar sobre el efecto de la contaminación en las comunidades pobres y de minorías.

"Durante los últimos 20 años he visto un creciente número de latinos interesados en justicia ambiental, en justicia ecológica y cada vez más en ecología de la salud, el área de estudio que analiza cómo el racismo y el clasismo tienen un impacto negativo en la salud de las comunidades en desventaja", dijo a Efe el reverendo Peter Sawtell, fundador de Eco-Justice Ministries en Denver.

Sawtell creó su organización para promover de manera independiente "una ética del respetuoso cuidado de todo el medio ambiente, incluyendo a los humanos y a todo otro ser viviente".

"También he visto una expansión de la conciencia sobre justicia ecológica en América Latina, creo que debido a la globalización de los temas ambientales y a la urgente necesidad de limpiar el medio ambiente y de crear más trabajos verdes", agregó.

Sawtell trabaja a tiempo completo en lo que denomina "educación ambientalista", que consiste en "contar historias de manera que las conexiones ecológicas entre nosotros y el resto del mundo se hagan más visibles y la gente se capacite para encontrar respuestas locales y globales".

Aunque las minorías ("según las categorías del censo de EEUU, ya que globalmente son la mayoría", dijo Sawtell) se ven desproporcionadamente afectadas por la contaminación en sus vecindarios, esa contaminación "afecta a todos, incluso a las zonas más acaudaladas del país y del mundo, sin que se reconozca la magnitud del problema".

"En Estados Unidos, la raza es un factor mucho más importante que los ingresos anuales o los logros educativos para determinar si una persona vive en una zona con alto nivel de polución", sostuvo Sawtell.

Impactos negativos

"Y a nivel global, los impactos ecológicos más negativos recaen sobre los pobres, causando pérdida de productividad en la tierra (por erosión o deforestación), pérdida de productividad en la pesca, y creación de trabajos peligrosos, como el reciclado de artefactos eléctricos", indicó.

Sawtell citó el caso de los vecindarios de mayoría hispana en el norte de Denver, que hace 50 años fueron divididos por la construcción de la carretera Interestatal 70, por la que ahora transitan 11.000 camiones todos los días.
En esa misma zona también opera una refinería de petróleo, una planta energética a carbón, una fábrica de muebles y casi 700 pequeñas empresas de camiones. Anteriormente también hubo una metalúrgica, lo que contribuye a un alto nivel de contaminación.

En estos barrios, considerados como los más viejos, más pequeños y más pobres de la ciudad, el valor de las propiedades cayó un 70 por ciento desde 2005 y el número de embargos subió un 1.000 por ciento desde 2000.
Además, según un reciente reporte, tras 12 años de limpieza de los terrenos contaminados, todavía quedan por lo menos 32 viviendas con alto nivel de arsénico.

Sawtell trabaja con dirigentes comunitarios y especialmente con líderes religiosos hispanos en el área para lograr una mayor participación de los vecinos en el proceso político local y para que junto con otras organizaciones se utilice el sistema judicial para proteger el medio ambiente de estos barrios.
A nivel global, "mantengo contactos con dirigentes de justicia ecológica en India, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Nigeria, Inglaterra y Canadá, y cada vez más con América del Sur y con China", explicó Sawtell.

Pero según un reciente reporte preparado por Kimbra Smith, profesora de antropología en la Universidad de Colorado en Colorado Springs, el racismo ambiental no siempre va asociado con descuido del medio ambiente o con elementos tóxicos.

Para esta académica, el racismo ambiental o la discriminación urbana sucede cada vez que se le niega a un vecindario la posibilidad de contar con los mismos recursos (escuelas, parques, transporte) que tienen otros vecindarios.
Smith considera que la situación económica actual está agravando esa discriminación urbana, al recortar en numerosas ciudades de manera desproporciona los recursos para una cierta zona, creando así la percepción de que esa zona es peligrosa.

"He hablado con docenas de jóvenes brillantes y creativos quienes están entusiasmados por aprender, pero que con la misma elocuencia expresan su temor de no ser aceptados porque provienen de vecindarios que han sido etiquetados como pobres, de afroamericanos, de hispanos o peligrosos", finalizó. EFE
fm/ma/cs

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