El acuerdo de "promoción del diálogo social" en la industria petrolera también fue suscrito por el Gobierno argentino y los gobiernos de las provincias productoras de hidrocarburos del país suramericano, que tendrán bajo su tutela el garantizar ese diálogo.
Con ese objetivo, se conformará una "mesa de diálogo nacional", ámbito en el que a partir del próximo 15 de diciembre se buscará evitar o solucionar las controversias que surjan entre empresas y sindicatos, según informaron fuentes oficiales.
"No falta nadie en este acuerdo. Si llegan a cortar algo o se arma lío, los mato a todos, van todos presos", advirtió en tono jocoso la presidenta argentina, Cristina Fernández, a los empresarios y sindicalistas que participaron del acto de firma del acuerdo.
La mandataria destacó que este acuerdo "implica, por sobre todas las cosas, responsabilidad, madurez y seriedad en el trato que tienen que tener las relaciones laborales, económicas y políticas en el país".
Fernández señaló que "siempre habrá conflictos", pero que éstos no deben ser potenciados "a través de actitudes y conductas que tomen de rehén al conjunto de la sociedad".
"Esto no significa que uno no tenga derecho a reclamar, pero también exige un ejercicio de responsabilidad por parte de todos, también por parte de los empresarios cuando tienen buenas rentabilidades", sostuvo.
En el acuerdo, las partes "ratifican el rechazo al corte de rutas y el bloqueo de acceso de los lugares de trabajo como metodología de protesta", por su perjuicio a las economías regionales.
El documento establece la necesidad de mantener "adecuados niveles de producción de hidrocarburos y sus derivados, y el mantenimiento y recuperación de las reservas en las distintas regiones del país".









