Castro, que ha participado en la presentación del centro en la Universidad de Almería-UAL, ha indicado que ello va a influir "en muchos sectores económicos claves y en muchos paisajes ecológicos importantes que hemos protegido jurídicamente hace años".
Ha señalado que todos los modelos predictivos de cambio climático profetizan que durante el siglo XXI "va a haber cambios importantes en la temperatura media hacia arriba".
Ha apuntado también que los paisajes de Andalucía oriental "son muy interesantes y singulares" ya que son lugares donde ha habido una aridificación natural, donde se conservan usos y aprovechamientos tradicionales de la tierra y donde ha habido una "magnífica gestión, ejemplar, de los escasos recursos hídricos existentes".
En la presentación ha estado acompañado por el rector, Pedro Molina, el diputado socialista Martín Soler, el director del Ifapa, Francisco Javier de las Nieves, el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, José Luis Martínez y la delegada de Economía, Innovación y Ciencia, Sonia Rodríguez.
El acto ha contado también con la presencia de miembros de asociaciones ecologistas e investigadores, así como del delegado de Educación, Francisco Maldonado.
El centro lleva un año en funcionamiento y persigue, entre otros objetivos, desarrollar procesos de adaptación al cambio global.
Castro ha destacado que tienen que ser capaces "de ser predictivos" y adelantarse a las "afecciones negativas", señalando que el centro se encuentra en la fase final de la creación del Patronato que lo gestionará y que integrarán instituciones, empresas, investigadores, Junta de Andalucía, así como la Fundación Patrimonio Natural Biodiversidad y Cambio Global.
El Patronato que gestionará el centro pretende ser, según ha apuntado Castro, "territorio de encuentro con tres vértices, investigadores competentes, administraciones competentes y tejido empresarial", agregando a este respecto que les interesan los que "agudizan el cambio global y las empresas tecnológicas, ecoturísticas o forestales que trabajan a favor de paliar los efectos del cambio global".
El centro está inmerso en el desarrollo de doce proyectos, donde destaca el proyecto Glocharid, de tres años de duración, que se inició en septiembre de 2009 y abarca trece grupos de investigación de diferentes universidades y centros del CSIC, y en torno a 40 investigadores.
Este proyecto tiene como objetivo proponer una batería de indicadores de seguimiento de cambio global "tanto para sectores ecológicos como sectores socioeconómicos" que son más vulnerables potencialmente al cambio climático y al cambio global.
Según Castro, los cambios de uso del suelo y el abandono de tierras "son considerados científicamente más preocupantes en el siglo XXI", actuando de forma negativa sobre la biodiversidad, más que el propio cambio climático, "que no es lo mismo que cambio global, sino que es un capítulo más de este". EFE
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