Elvira Quesada explicó en una rueda de prensa que el documento, entregado ayer al Congreso, contiene las acciones que va desarrollar el ministerio del Medio Ambiente "para atender el potencial impacto de este suceso únicamente en lo que se refiere a protección de ecosistemas y biodiversidad".
El ministro aclaró que no están atendiendo un impacto real, ni tangible ni inmediato, pues la mancha no ha llegado a aguas mexicanas.
Detalló que el plan, puesto en marcha esta semana, considera básicamente desarrollar una línea de monitoreo tanto a distancia como a profundidad, estudios, capacitación, adquisición de materiales y equipos, así como contratación de personal.
Reiteró que el Gobierno mexicano está considerando pedir a la empresa British Petroleum (BP) 20 millones de dólares para realizar estas actividades y poder tomar una determinación en caso de que haya algún impacto ambiental a los ecosistemas del país.
Comentó que para obtener estos recursos económicos "se están considerando dos vías: mediante la gestión directa ante BP (...) o presentar una demanda ante los tribunales correspondientes", lo cual, aclaró, "será una decisión que tomará la Presidencia de la República en su momento".
Elvira Quesada precisó que las acciones de vigilancia en aguas territoriales mexicanas se vienen realizando desde hace más de un mes, sin embargo es necesario hacerlas más lejos de las playas y a mayor profundidad.
"No podemos esperar a ver si llega la marea negra por encima de la superficie marina, tenemos que empezar a sondear a 100, a 200, a 300 a 500 metros de profundidad para poder saber exactamente cómo está la movilización de corrientes marinas", abundó.
Sobre la capacitación, dijo que el ministerio a su cargo tiene 26 centros costeros para entrenar a cientos de pescadores con el fin de que ayuden en la recepción de animales que pudieran llegar "empetrolados".
Dijo que el plan de acción contempla establecer barreras físicas, ya sean redes o cordones aislantes, a fin de detener el ingreso del petróleo, el cual, en su proceso de degradación, pierde su estado líquido y se transforma en grumos que podrían llegar no por la superficie, sino a cierta profundidad.
Manifestó su preocupación de que la mancha de petróleo pueda llegar a Tamaulipas (noreste), a Playa Nueva específicamente, ya que eso podría terminar con 40 años de trabajo en la recuperación de la tortuga lora.EFE










