Durante el acto de izado, el consejero en funciones de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, ha explicado que la bandera ha sido concedida al conjunto de playas, las cuatro que existen en la zona sur, considerada como una sola porque están situadas una a continuación de la otra.
En total, hay en torno a 1.940 metros de longitud, con una superficie de 129.000 metros cuadrados, desde el Dique Sur hasta el Puerto Deportivo.
Las playas están totalmente equipadas, al tiempo que son conservadas a diario con limpieza constante y evaluaciones continuas del estado del agua, además de contar en temporada con servicio de socorrismo y vigilancia.
Están situadas en el interior de la dársena de un puerto lo que implica un mayor mantenimiento, según ha explicado Gavilán, lo que supone un esfuerzo económico y personal.
La media de visitas a las playas melillenses es de unas 10.000 personas los domingos y, en torno, a 7.000 sábados u otros festivos.
Gavilán, que hoy ha asistido a su último acto como consejero, ya que abandonará el Gobierno en esta legislatura, ha dicho, sin embargo, que queda mucho trabajo en otra de las playas, la de Horcas Coloradas, situada en la parte Norte e inaugurada hace un año en un lugar donde habitualmente se arrojaban escombros al mar.
El consejero ha señalado que, dadas las circunstancias de la playa, hay que bañarse con precaución, respetando en todo momento las zonas balizadas.
Además de Gavilán, en el izado ha estado presente el vicepresidente primero en funciones, Miguel Marín, quien ha resaltado el trabajo del hasta ahora consejero, tanto en la gestión de las playas como en el resto de competencias de su área. EFE










