Para estos chequeos, realizados por técnicos del programa europeo Life IberLince, se han capturado catorce ejemplares diferentes, a los que se les realizó un test rápido de FELV, que confirmó que ninguno de ellos se encontraba infectado por esta enfermedad, ha informado la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en un comunicado.
El programa de vigilancia se realiza entre septiembre y diciembre, para no interferir durante la época de celo (diciembre-enero), el periodo de gestación o primeros meses de vida de los cachorros (de enero a julio-agosto).
Esta actividad se coordina con la del programa de radio-marcaje de individuos, que permite obtener información sobre la biología de la especie, algo de vital importancia para el diseño de las actuaciones de conservación.
En 2007, año en el que se detectó un brote de FeLV, se llevó a cabo un programa de control, cuyo desarrollo incluyó el chequeo del 80 por ciento de la población, con el fin de conocer el grado de afección y poder aplicar las medidas correctivas necesarias.
El proyecto europeo Life Iberlince para la conservación del lince ibérico tiene como principal objetivo incrementar la población de este felino en un 66 por ciento en los próximos cinco años, y disminuir el grado de amenaza de la especie. EFE








