Así lo ha anunciado hoy el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, en la firma de un convenio marco con el rector de la Universidad de Valladolid, Marcos Sacristán, para impulsar un proyecto energético que potenciará la utilización de biomasa forestal como alternativa.
Los edificios públicos de sanidad, educación y otros dispondrán de dicho tipo de calderas dentro de un plan "pionero en España" que se prolongará hasta el año 2020 pero que dentro de los cuatro próximos ejercicios ya será una realidad en Castilla y León, según Silván.
Este año las calderas de biomasa se instalarán también en el Campus de Soria, según fuentes académicas, que han añadido que se está considerando la conveniencia de hacer lo mismo a continuación en el Campus María Zambrano de Segovia.
La Universidad de Valladolid gasta ahora unos cuatro millones de euros en energía, de los que 800.000 corresponden al Campus Miguel Delibes, lo que aconseja modificar los hábitos de consumo e impulsar la eficiencia energética para ahorrar.
Podrá trasladarse a otros campos universitarios
El rector ha insistido en que el acuerdo firmado es un convenio marco cuyos resultados se podrán trasladar a otros campos universitarios y ha explicado que se va a trabajar en la implantación, mantenimiento y explotación de un Distric Heating (instalación centralizada con tuberías de distribución) para dar servicio a los centros del Campus Miguel Delibes.
La Junta de Castilla y León se ha comprometido a analizar la solución técnica y económica más viable, con ayuda financiera del Banco Europeo de Inversiones (BEI), así como a impulsar con la Universidad de Valladolid un plan financiero de amortización de la inversión con cargo al ahorro conseguido en el consumo.
A la firma del convenio ha estado también presente el consejero de Educación, Juan José Mateos, quien ha resaltado el plan de ahorro que supondrán las nuevas calderas de energía limpia. EFEverde










