La denuncia coincide con el inicio de la temporada en la que se preparan los parany -el próximo 12 de octubre-, unas "infraestructuras que son perfectamente identificables", ha dicho a Efe el coordinador de conservación de la SEO, Juan Carlos Atienza.
En la temporada pasada, la Sociedad Española de Ornitología llegó a contabilizar unos 1.300 árboles-trampa, localizados sobre todo en Cataluña y en la Comunidad Valenciana, aunque también se colocan en zonas de Baleares y Aragón.
Esta modalidad de caza ilegal, tipificada como delito en el Código Penal, supone la muerte de dos millones de aves migratorias, calcula Atienza.
El artículo 336 del Código Penal castiga la caza no selectiva de la fauna y prevé penas que en los casos más graves pueden suponer entre uno y tres años de prisión.
Ilegal en la Comunidad Valenciana
El parany ha sido declarado ilegal por el Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana, por el Supremo y por el de Justicia de Luxemburgo -debido a que es una modalidad de caza masiva-, sin embargo "las autoridades lo siguen amparando".
La Comunidad Valenciana, ha añadido Atienza, "intentó en el año 2000 legalizarlo mediante la modificación de la ley de caza, pero el Gobierno central lo llevó al Tribunal Constitucional".
Este Alto Tribunal acordó la paralización cautelar de la norma valenciana, y, por tanto, "sigue siendo ilegal".
El objetivo de esta práctica es "el lúdico de cazar, entre comillas, y el culinario, ya que las aves se emplean en paellas y en otras recetas". EFE









