Agentes del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Palencia, en colaboración con una patrulla del Seprona y dos trabajadores del embalse, han procedido a la retirada y destrucción de unos cien kilos de peces muertos.
La retirada se ha producido después de comprobar que no existe ningún tipo de vertido, según ha informado en un comunicado la delegación de la Junta en Palencia.
Los peces, cachos y bogas fundamentalmente, se encontraban refugiados y aletargados en una antigua toma de fondo del embalse de Aguilar de Campoo, en el norte de Palencia, debido a las bajas temperaturas.
Ayer, como consecuencia de trabajos rutinarios, los trabajadores de la presa procedieron a la apertura de la compuerta, para comprobar el funcionamiento de esta conducción, y el impacto de la presión de la columna de agua ocasionó la muerte de los peces y su traslado río abajo.
Inmediatamente, se suspendieron los trabajos, que preveían la apertura de la segunda toma de base, y se avisó a los responsables de Medio Ambiente de la Junta, para proceder a la retirada de los peces muertos. EFE
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