Según la autora del estudio, ese discurso "ha acallado las voces de quienes, desde posiciones menos economicistas, planteaban la necesidad de un modelo distinto de gestión y gobernabilidad del agua y de desarrollo regional".
Aragón añade que "se ha favorecido una actitud de silencio o de conformidad con la 'mayoría' por parte de quienes no han compartido la versión local, lo que se sitúa en consonancia con una de las teorías que envuelven el espíritu de este trabajo, la teoría de la espiral del silencio".
La tesis doctoral, que ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude, afirma que "en materia de agua ha habido un conflicto por los votos y los intereses económicos de un sector de población, cuya voz ha trascendido a la opinión pública".
Concluye que "la política hidráulica se ha subordinado a los intereses de estos grupos, que han tenido una mayor posibilidad de expresarse en la esfera pública utilizando herramientas de la comunicación política".
La tesis doctoral fue dirigida por las profesoras Lorella Castorena y María Dolores Frutos. EFEverde









