Los vecinos de la Entidad Municipal Descentralizada de Jesús no pueden beber el agua del grifo ni utilizarla para cocinar porque el pozo que abastece a este núcleo está contaminado con arena tras un desprendimiento de tierras.
Por ello, Bel ha anunciado que se inician las obras, una operación compleja pero que resolverá este problema de cara al futuro, y ha señalado que los trabajos se efectuarán con celeridad para poder disponer de la conexión en unas tres semanas.
Mientras tanto, el ayuntamiento, la EMD de Jesús y la Empresa Municipal de Servicios Públicos (EMSP) trabajan con diversas opciones para que los vecinos puedan disponer de agua potable lo antes posible.
Bel ha añadido que el cambiador de frecuencia instalado en el pozo de Jesús no ha dado los resultados esperados en cuanto a reducción de los niveles de sedimentos en el agua, y por ello la EMSP está llevando a cabo una nueva tirada de tubo entre Ferreries y Jesús para hacer una aportación de agua suplementaria que permita reducir en un 30% la detracción del pozo de Jesús.
La hipótesis es que la reducción de presión del pozo se tendría que corresponder con una menor presencia de lodo en el agua extraída.
Simultáneamente, se está a la espera de los resultados de los análisis de un segundo pozo en Jesús, que fue clausurado hace años y, previsiblemente mañana, se conocerán, por lo que si fueran favorables, y previa autorización del departamento de Salud, cabría la posibilidad de mezclar el agua de los dos pozos para garantizar la potabilidad del agua de la red.
En cuanto a la conexión definitiva, Bel ha agradecido la colaboración del alcalde de Roquetes ya que un tramo de la canalización discurre por su término municipal, y ha pedido comprensión a los vecinos de Jesús por si, mientras se efectúan estos trabajos, se produce algún corte en el suministro. EFE










