Así lo indican en un comunicado en el que destacan como el punto más negativo el establecimiento de un tributo del 6% "sobre la venta de producción de energía eléctrica" y rechazan que las primas a las renovables se incluyan en la base imponible.
Para el coordinador de Energía de Greenpeace España, Jose Luis García Ortega, se trata de una reforma "injusta e insuficiente" porque "no tiene en cuenta las diferentes fuentes de energía que perjudican el medio ambiente".
Respecto al "céntimo verde" e impuesto sobre residuos nucleares, reivindican que sean finalistas para internalizar los costes y los riesgos de las diferentes fuentes de energía sobre la salud y el medio ambiente.EFE








