Los procedimientos para el tratamiento de este tipo de residuos vienen definidos por el Sistema de Gestión Ambiental (SIGMA) de la compañía, que cumplen la legislación vigente, y comienzan con el trabajo de transportistas habilitados a tal efecto que llevan los deshechos a gestores autorizados, ha informado Endesa en un comunicado.
La gestión de estos residuos se ha llevado a cabo en las instalaciones que Endesa tiene habilitadas en Palma, Inca, Manacor, Ibiza, Mahón y Ciutadella, desde donde se entregan a gestores especializados para su aprovechamiento o su eliminación controlada cuando no es posible su reutilización.
En total se han gestionado 142 toneladas de residuos calificados como peligrosos en la legislación, además de las 2.445 toneladas de residuos inertes ya mencionados.
Por islas la producción de residuos peligrosos durante 2011 se distribuye de la siguiente forma: 42 toneladas en Ibiza y Formentera, 1,3 toneladas en Menorca y 98,7 toneladas en Mallorca.
Por tipo de residuo, los más significativos han sido 109 toneladas de transformadores, 9,3 toneladas de aceite dieléctrico y 4,3 toneladas de aparatos electrónicos y eléctricos.
En cuanto a los residuos inertes gestionados durante 2011, destacan 268 toneladas de hierro, 137 toneladas de aluminio, 29 toneladas de cobre, 5 toneladas de madera, 20 toneladas de papel y cartón, 8 toneladas de porcelana y 14 toneladas de vidrio.
Esta cuidada y especializada gestión de los residuos es fruto de la política ambiental de Endesa, que mantiene en su filosofía el apoyo a la sostenibilidad como proyección de una empresa de futuro, atenta a reducir las repercusiones que el suministro eléctrico puede tener sobre el medio ambiente. EFE









