Por eso, el consejero de Presidencia del ejecutivo autónomo, Roberto Bermúdez de Castro, ha avanzado hoy, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, que el ejecutivo va a analizar el plan, "sector a sector" para "rediseñarlo, ver si salen las cuentas y analizar las distintas opciones".
A los problemas de sobredimensión de algunas depuradoras, como la de Zuera-San Mateo, se une el coste del servicio, pero también los problemas financieros de algunas de las empresas concesionarias de la construcción y la prestación del servicio.
En cualquier caso, ha adelantado que si finalmente el ayuntamiento de Zaragoza no entra a participar en el sistema de depuración, será difícil que éste continúe, porque una gran parte de los recursos depende de su aportación.
"Si no entramos todos los aragoneses y somos solidarios, el plan se caerá", ha advertido. EFE









