Esta medida de protección afecta a alrededor 9.200 hectáreas -una longitud de 35 kilómetros y una profundidad de la costa hacia el interior de unos 5 kilómetros-, comprendidas desde Matalascañas (Huelva) hasta la desembocadura del Guadalquivir, frente a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).
Para la realización de este deslinde el MARM se ha fundamentado en el informe del catedrático de la Universidad de Granada Miguel Ángel Losada que recomendaba a la Dirección General de Costas que el deslinde respetara "la integridad geomorfológica y funcional del estuario" del Guadalquivir "y de cada una de sus partes".
Una decisión no exenta de polémicas, la Junta de Andalucía que tiene las competencias del Parque Nacional considera que el deslinde sólo debe afectar a la playa y no al complejo dunar, pero también muy respaldada por grupos ecologistas y colectivos científicos que entienden que la misma garantiza a la zona el futuro adecuado.
En este sentido, el portavoz de Ecologistas en Acción en Doñana, Juan Romero, ha explicado a Efe que desde la organización se resalta el hecho de que se haya aplicado ese criterio geomorfológico si bien se solicita que se haga extensivo a todo el complejo marismeño y el estuario del Guadalquivir, como en su informe recomendaba Losada.
Por ello, ha reclamado al presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, que no recurra el deslinde, como en la actualidad estudia la administración autonómica, porque "demostraría no estar a favor del desarrollo sostenible".
Asimismo, Romero ha lamentado que una medida como ésta "no se haya llevado a cabo hace veinte años para poder haber evitado que el noventa por ciento de nuestro litoral fuera una muralla de hormigón".
Y es que el deslinde también persigue continuar preservando esta franja litoral del urbanismo y de prácticas que perjudiquen su conservación como pueda ser el tráfico de vehículos.
En este sentido, propuestas como las de los ayuntamientos de Almonte y Sanlúcar de conectar ambas localidades a través de transporte público -autobuses- por la playa de Doñana podría encontrar más obstáculos y oposiciones que las manifestadas desde que la hicieran pública.
Desde el Ayuntamiento de Almonte (Huelva), consideran que esta medida en nada cambia el que la propuesta salga o no adelante y se insiste en que la misma, lejos de atacar al espacio natural es "medioambientalmente sostenible" y tan sólo busca reducir el tránsito de vehículos utilizando, por otra parte, transportes especiales -menos contaminantes- y conducidos por personal experto.
Al respecto, el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Almonte, Domingo Núñez, ha manifestado a Efe que "todo el mundo sabe que Doñana es el mayor tesoro de Almonte y no vamos a ser quienes tiremos piedras sobre nuestro propio tejado".
"No hay mayores defensores del Parque que nosotros", ha indicado el edil, que ha añadido que se trabaja para que "nada ni nadie pueda tocar su integridad".
Además, Losada apostaba porque se deslindara el dominio público del litoral de Doñana junto con el de las marismas y las riberas del Guadalquivir al entender que, lo contrario, tal y como se ha hecho, no era recomendable por la integridad física y geomorfológica del estuario. EFE
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