La Cooperativa Forestal y de Construcciones (Canastur) adquirió en el año 2007 los terrenos de la antigua escombrera de la mina de Antracitas de Gillón, situada en el pueblo de Vega de Rengos, explotación que cerró en noviembre de 2005.
Señalan que la adquisición y posterior restauración de la escombrera por parte de Canastur se realizó con dinero público dentro del marco de recuperación de las explotaciones mineras ubicadas dentro del Parque Natural y que van cerrando como consecuencia de la crisis del carbón.
Indican que desde hace unos meses la empresa minera Carbonar ha alquilado los terrenos de la antigua escombrera, que en ese momento estaban ya totalmente restaurados, para almacenar el carbón.
Subrayan que son varias las miles de toneladas de carbón que están acumulando ahí, y que cada día siguen aumentando a pesar de las quejas de los vecinos, incluso varios vecinos de los pueblos cercanos ya presentaron sus quejas ante el Ayuntamiento por las molestias que les está ocasionando la polvareda que levanta el carbón apilado.
Critican que hasta la fecha no se haya tomado medidas por parte de la empresa y la propiedad para disminuir los impactos de estos almacenamientos que no tienen ninguna medida paliativa para reducir los impactos asociados de estos almacenamientos de graneles solidos.
Los ecologistas denuncian ante la administración esta actividad que sin que se sepa si la empresa que lo realiza tenga autorización para ello y solicitan que se proceda a retirar el ya almacenado y se abra expediente sancionador a las empresas responsables de los hechos.
"Entendemos que esta es una actividad prohibida por el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural donde esta ubicado, por eso nos sorprende que se permita y encima sin tomar medidas restrictivas en un espacio recuperado próximo a viviendas", recalcan. EFE










