Así lo ha afirmado a los medios de comunicación en el XV Encuentro Ibérico de Planes Estratégicos, que se ha celebrado en Zaragoza, ante la suspensión de agua de boca del embalse de Yesa, por las obras de mantenimiento del Canal Imperial, y el abastecimiento con agua del Ebro y La Loteta.
Hasta el 21 de febrero, los zaragozanos dispondrán de agua de calidad, aunque no sea "cien por cien del Pirineo", y perfectamente "bebible", pero "con un poco más de cal y de sulfatos", que no representan "ningún problema", ya que son cantidades inferiores al nivel medio.
"En circunstancias adversas de sequía, tenemos el Ebro que lleva mucha agua y ofrece mejores condiciones que La Loteta para su potabilización", ha comentado.
El problema, ha dicho, puede agravarse este verano por la falta de lluvias y la escasez de nieve en el Pirineo, que ha provocado que los embalses estén a una capacidad inferior a la prevista en estas fechas del año.
De hecho, el embalse de Yesa, que normalmente está en estos meses a un 70 por ciento de su capacidad, sólo tiene un 40 por ciento de agua, por lo que si la sequía persiste la situación podría ser mucho "más complicada" en verano.
"Lo que no esperábamos nadie es que al poco de estrenar La Loteta y coger agua de Yesa hubiera una sequía como la que está habiendo. Ha sido mala suerte", ha concluido. EFE
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