El presidente provincial de ASAJA, Alfonso Núñez, ha manifestado hoy la preocupación de la organización agraria ante la "dejadez de la Junta de Castilla y León", que ha dejado en manos del tiempo la solución a un problema del que vienen alertando los agricultores en los últimos meses.
Según el dirigente agrario, son muchas las llamadas de atención que se han realizado a la Junta de Castilla y León solicitando permiso para hacer quemas controladas en cunetas y arroyos, los "reservorios donde se inicia la plaga de roedores".
"Una solución muy económica y sin riesgo alguno", que de haberse hecho al inicio del otoño, hubiera evitado llegar a la densidad de roedores que hay actualmente en algunas comarcas, donde "la superficie afectada es tan amplia que los productos autorizados por la Junta tendrán una eficacia dudosa", ha afirmado Núñez.
"Solo nos falta rezar para que llueva o nieve en abundancia y evitar una plaga como la ocurrida en 2007", ha agregado, a la vez que ha recordado que aquel año los topillos produjeron daños por valor de más de 30 millones de euros y causaron medio millar de afectados por turalemia, y numerosos problemas de salud pública.
Quema de rastrojos como solución
ASAJA considera que las quemas controladas hubieran sido un método de control muy eficaz, de haberse hecho en el momento oportuno, con la llegada del otoño, cuando los roedores están muy localizados en alfalfa y cunetas.
"El problema es que ahora la situación es mucho peor que en 2007 por estas fechas", ha advertido el presidente de ASAJA en Palencia, por lo que temen que esta primavera "haya una explosión" peor que la de aquel año.
Por ello, ha advertido de que ahora hay que agilizar los tratamientos con rodenticidas y ha precisado que "no se trata de un capricho de los agricultores, a los que no nos gustan los tratamientos químicos", pero llegados a este punto "hay que adoptar soluciones urgentes".
Además Núñez ha criticado que la Junta es consciente de esta situación y de que "este problema se nos venía encima", porque "hay juntas agropecuarias de la provincia que han enviado informes todos los meses".
Por último, ha hecho un llamamiento al resto de organizaciones agrarias para que se sumen a esta denuncia, ya que una posible plaga de topillos afectaría a todos los agricultores, sin olvidar que también sería un problema para la población. EFEverde









