En sus algo más de tres horas de comparecencia en Comisión parlamentaria, el ministro ha defendido que "ni el medio ambiente ni el cambio climático" se han "devaluado" en su departamento respecto al último Gobierno socialista, y ha negado que estas materias tengan menos peso que la agricultura o la pesca.
Arias Cañete ha avanzado una reforma "profunda, rigurosa y seria" de la Ley de Costas, de 1988, argumentando que "su aplicación errática en los últimos 8 años ha generado controversia, inquietud e inseguridad jurídica" a los ciudadanos; por cuyas quejas, "hasta el Parlamento Europeo ha pedido una revisión".
El ministro no ha dado grandes detalles de por dónde irá esa modificación, pero si algunas pistas: hará compatible la protección del litoral con las actividades económicas; y se recuperarán terrenos degradados para esas actividades, "mediante la desafección de espacios del dominio público que ya no requieran protección por haber perdido sus valores naturales".
Ante las críticas suscitadas por ese último punto en los partidos de la oposición, Arias Cañete ha aclarado que su objetivo es buscar seguridad jurídica, y ha recordado que casos como el del hotel Algarrobico, en Cabo de Gata, salieron adelante con un gobierno municipal y regional del PSOE.
"Yo Algarrobicos no sé hacer, ni los pienso hacer. Aquí alguien me lo podría enseñar. Yo voy a dedicarme a poner en valor nuestras costas y playas. En el litoral español hay ejemplos nefastos y magníficos, y yo prefiero copiar los magníficos", ha añadido.
Además, ha prometido una batería de medidas para conservar el medio marino, la protección de los humedales costeros, impulsar una red de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) marinas, y sensibilizar a los ciudadanos para que contribuyan a la protección del litoral.
En cuanto a conservación, ha apuntado que "revisará" el marco normativo estatal de la red de Parques Nacionales, que sumará la Sierra de Guadarrama a esa red; y que buscará "fórmulas de acuerdo" en la aplicación de la nuevas normas sobre especies invasoras.
Otra ley ambiental que estará sujeta a reforma será la de Calidad del Aire, de 2007, sobre la que el ministro ha dicho que "se van a implementar los nuevos preceptos de la directiva comunitaria", y que habrá un solo registro de todas las actividades susceptibles de perjudicar la calidad ambiental.
Ha expresado, también, su intención de agilizar los trámites administrativos de los procedimientos ambientales, en tanto que asegura haberse encontrado con expedientes que llevan 8 años atascados.
En lo que se refiere a cambio climático, el ministro ha subrayado que su reto será reducir las emisiones difusas (procedentes de sectores como el transporte), potenciar los bosques como sumideros de carbono; apoyar planes de movilidad sostenible y cálculo de la huella de carbono, e involucrar al sector privado en actividades de reforestación.
Ante la pregunta de la portavoz socialista en la comisión Leire Pajín, quien le ha preguntado si España va a seguir apoyando una reducción de emisiones del 30 % para 2020 en la Unión Europea, Arias Cañete ha respondido que "no vamos a asumir compromisos que no pueda cumplir nuestro país".
"Yo no puedo asumir un 30 % -de reducción de emisiones en 2020- si no cumplo ni el 15 de Kioto -objetivo actual-, si estoy comprando derechos de emisión por un tubo", ha espetado el ministro, para quien "ser líderes mundiales en cambio climático no es hacer declaraciones voluntaristas que no sirven de nada, sino cumplir los objetivos de Kioto. Y este Gobierno se va a dedicar a eso".
Asimismo, he abogado por "orientar" la compra de derechos de emisión para apoyar a las empresas, y porque "la biomasa forestal sea un recurso energético".
Finalmente, ha opinado que la decisión de Industria de suprimir las ayudas a nuevas instalaciones renovables no supone "un parón" para el sector sino "una ordenación temporal". EFE









