El investigador agregó en un comunicado difundido por ese centro académico que el fenómeno se debe a la disminución de la actividad solar, lo que tendrá, a su juicio, "diversas consecuencias para las que debe estar preparado el ser humano".
Sin embargo, precisó que ese enfriamiento "no va a compensar el calentamiento global que vivimos, pues son partes del cambio climático y hay que adaptarse a cada una de ellas".
Velasco afirmó que "un diagnóstico equivocado tendría como consecuencia una respuesta tardía a esta adaptación, así como pérdidas económicas y humanas".
El científico mexicano desarrolló una teoría y un modelo físico denominado ELSY por medio del cual ha "corroborado una vinculación entre los periodos de máximos y mínimos de actividad secular de sol con los calentamientos globales y los lapsos de enfriamiento terrestre".
Velasco estudió los periodos glaciares e interglaciares que la Tierra ha experimentado y la variabilidad solar, y con los resultados hallados formuló su teoría, que podrá cuantificar en el futuro la magnitud de la disminución de la actividad solar y su impacto, según afirma.
"Ninguna hipótesis sobre cambio climático puede explicar por qué se presentan esos periodos. Sin embargo, este modelo muestra lo que ha pasado, lo que está ocurriendo y lo que va a suceder en las próximas décadas y en los siguientes siglos", manifestó el investigador.
De acuerdo con su teoría, la disminución de la temperatura global "es un ciclo natural de la naturaleza" que se debe a la reducción de actividad solar en periodos que se alternan en periodos de unos 120 años.
Velasco reconoció que en el cambio climático existen factores internos, como los volcanes y la actividad humana, y externos, como la actividad solar, aunque reiteró que el Sol es el factor "más importante" que contribuye a los calentamientos y enfriamientos que experimenta el planeta.
En la década de los años 80 y 90 se registraron las máximas temperaturas "porque la actividad secular del astro estaba en su máximo, y fue la más alta de los últimos 300 años", dijo el experto.
A partir de 2005, el Sol entró en un periodo de transición no abrupto que durará entre cinco y 15 años, dependiendo de la zona geográfica, agregó.
Sin embargo, en 2010 algunas zonas de la Tierra entraron en una "miniera" de hielo y "todas las heladas históricas que están ocurriendo en el mundo son muestra de ello", sostuvo el científico.
Algunas consecuencias de la "miniera" de hielo serán las sequías, y en otros lugares inundaciones, afirmó.
Velasco dijo, por otra parte, que existe una "gran correlación" entre las caídas de temperatura y el brote de pandemias.
Como ejemplo, citó que durante el siglo VI hubo un mínimo de actividad secular solar llamado "Mínimo medieval", momento en el que se registró uno de los primeros brotes de la peste bubónica.
A principios del siglo XVI, durante el "Mínimo de Sporer", la viruela llevada por los españoles acabó prácticamente con toda la población en México y en Perú.
En la última miniera de hielo hubo tres pandemias: en 1918-1919 (gripe española), 1958-1959 (gripe asiática) y 1968-1969 (gripe de Hong Kong). EFE









