La reproducción de los mejillones. Por (*) Manuel González (Bioimatge)

La reproducción de los mejillones. Por (*) Manuel González (Bioimatge)

Manuel González (BIOIMATGE) www.buscandoelazul.com .- Dentro del mundo de los documentales uno de los temas que suele demandar más paciencia y perseverancia es la obtención de imágenes de algunos momentos especiales de la vida de los animales. A veces es cuestión de muchos estudios para prever el momento más adecuado, en otros casos es un tema de perseverancia y, a menudo, también interviene la suerte de una manera determinante. Con una mezcla de todos ellos conseguimos grabar el proceso de reproducción de los mejillones.

Estos animales viven sumergidos en el mar aunque suelen estar muy cerca de la superficie. Se sujetan a las rocas mediante unos filamentos que ellos mismos segregan y que les permite vivir en la zona donde bate con fuerza el oleaje. Es habitual verlos formando masas compactas de muchos individuos que recubren el sustrato rocoso. El hecho de estar tan cerca unos de otros favorece su reproducción puesto que, de este modo, seguro que cualquier animal del grupo tiene cerca a algunos del otro sexo.

Al igual que otros invertebrados marinos los mejillones son animales filtradores. Hacen pasar por su cuerpo un flujo continuo de agua que les permite respirar y retener el fitoplancton y las partículas de materia orgánica que les sirven de alimento. Se calcula que un mejillón puede filtrar unos 60 litros de agua por día con lo que contribuyen a mantener la calidad del medio marino.

El agua entra por el llamado sifón inhalante y es filtrada por las branquias dentro de la cavidad paleal. Aquí retiene las partículas más pequeñas que le servirán de alimento y las más gruesas, o las que no son apropiadas, son expulsadas al exterior a través del sifón exhalante.

mejillones

El mejillón es una especie con sexos separados. Tanto en los machos como en las hembras parece que la maduración está más ligada al tamaño que a la edad.

En el momento de la puesta estos animales vierten a la cavidad paleal las células reproductoras que, posteriormente, saldrán al exterior por el sifón exhalante.

Un resumen de este proceso lo podemos ver en el vídeo que acompaña a este reportaje.

Tal como observamos en el vídeo el macho vierte al medio un cordón blanquecino de espermatozoides. Es un chorro fino y constante que emite durante unos minutos.

Coincidiendo en el tiempo, la hembra libera los óvulos que, en lugar de salir inmediatamente al exterior, son retenidos temporalmente dentro de la cavidad paleal.

Una parte de los espermatozoides son arrastrados hacia el interior de la hembra por el flujo de agua que penetra por el sifón inhalante. Una vez están en la cavidad paleal se produce la fecundación de los óvulos.

En poco más de un minuto la hembra empieza a liberar óvulos fecundados. Es una masa de color amarillo que se acumula sobre el fondo o que se disgrega en pequeñas esferas.

Estos huevos pequeños, de algunas décimas de milímetro de diámetro, darán lugar a larvas que, tras pasar por un periodo de vida planctónica, bajarán hasta el fondo ya transformadas en pequeños mejillones. Estos se desplazarán lentamente entre las algas y otros organismos hasta encontrar el lugar más adecuado, allí se fijarán al sustrato rocoso donde crecerán y se desarrollarán.

Más información en Bioimatge y Buscando el azul

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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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